Fibromialgia: un dolor de la cabeza a los pies

Viernes, 12 Mayo, 2017
ABC

Los datos de la Encuesta Nacional de Salud muestran que el dolor afecta casi al 25% de la población de 15 o más años. De ellos, más del 3,5% sufre dolor fuerte o extremo, y más las mujeres que los hombres. Según los expertos, el dolor es un fenómeno complejo y multifactorial que depende de la interacción de facto­res fisiológicos, psicológicos y socioculturales. El dolor es una sensación molesta y aflictiva de una parte del cuerpo por causa interior o exterior.

Según la Asociación Internacional para el Estudio del Dolor (IASP), «el dolor es una experiencia sensitiva y emocional desagradable, asociada a una lesión tisular real o potencial». La fibromialgia se corresponde perfectamente con esta definición. El dolor ocasionado por la fibromialgia por lo general consiste en dolor o ardor generalizados. Muchas veces, se describe como un dolor de pies a cabeza. Y en algunas personas, el dolor puede ser lo suficientemente intenso para interferir con las tareas diarias y ordinarias, mientras que en otras, sólo les ocasiona un malestar leve. Se calcula que España la padece entre el 1 y el 3% de la población, lo que supone entre 400.000 y 1.200.000 personas con fibromialgia en nuestro país.

 

Síntomas

Además de dolor y agotamiento, la fibromialgia también puede ocasionar uno o varios de los siguientes síntomas típicos:

- Trastornos del sueño: A pesar de dormir las horas suficientes, los pacientes que sufren del SFM pueden despertarse y sentirse todavía cansados, como si hubieran dormido apenas. Por otra parte, pueden experimentar dificultades al tratar de dormirse o en mantenerse dormidos. Algunos también sufren de apnea durante el sueño.

- Anquilosamiento o rigidez: Además del dolor, la rigidez del cuerpo puede representar un problema agobiador para las personas con fibromialgia. Esta rigidez puede notarse particularmente por la mañana, después de permanecer sentado por períodos prolongados o de estar de pie sin moverse, o por cambios de la temperatura o de la humedad relativa.

- Dolores de cabeza o de la cara: Los pacientes con fibromialgia pueden experimentar frecuentes jaquecas, tensión o dolores de cabeza de tipo vascular. - Malestar abdominal: Muchas personas experimentan trastornos digestivos, dolores abdominales, gases, estreñimiento y/o diarrea. En conjunto, estos síntomas generalmente se llaman síndrome de cólon irritable.

- Parestesia o entumecimiento : A veces, el SMF se asocia con un entumecimiento u hormigueo (por ejemplo, en las manos o los pies). También conocida como parestesia, la sensación se puede describir comopicazón o ardor.

- Sensibilidad a la temperatura: Los que sufren de la fibromialgia tienden a tener una sensibilidad inusitada a la temperatura ambiente. A diferencia de otras personas en su alrededor, algunos pacientes tienen frío en forma anormal, mientras que otros tienen calor también en forma anormal. A veces, se manifiesta una sensibilidad inusitada al frío en las manos o en los pies, acompañada de cambios de color en la piel. Esta condición se conoce como el "Fenómeno de Raynaud".

- Problemas de la piel: Síntomas molestos, como prurito, resequedad o manchas. Los pacientes con fibromialgia también pueden experimentar una sensación de hinchazón, particularmente en las extremidades, como en los dedos. Una queja común es que el anillo ya no cabe en un dedo. Sin embargo, este tipo de hinchazón no es equivalente a la inflamación asociada con la artritis; más bien, es una anomalía localizada de la fibromialgia cuya causa es desconocida actualmente.

- Desequilibrio: Los pacientes pueden experimentar problemas de vértigo y/o del equilibrio que se manifiestan de varias maneras.

- Trastornos cognoscitivos: Las personas que tienen fibromialgia informan sobre una variedad de síntomas cognoscitivos que tienden a cambiar de día en día. Estos incluyen dificultad para concentrarse, "lentitud mental", pérdida de la memoria, sentirse fácilmente abrumado, etc. - Síndrome de las piernas inquietas : A veces, algunos pacientes presentan un trastorno neurológico conocido como el "síndrome de las piernas inquietas, que se caracetriza por un impulso incontrolable de mover las piernas, sobre todo cuando se está descansando o reposando.

- Hipersensibilidad ambiental: Es frecuente que la hipersensibilidad a la luz, ruidos, olores y cambios del tiempo; generalmente estas sensibilidades se explican como resultado de lahipervigilancia que se observa en el sistema nervioso de los pacientes.

- Depresión y ansiedad: Aunque con frecuencia, los pacientes cson diagnosticados incorrectamente con trastornos de depresión o ansiedad, ("estás imaginándolo todo"), la investigación ha mostrado repetidas veces que la fibromialgia no es una forma de depresión ni de hipocondría.

 

Retraso diagnóstico

Desgraciadamente, la fibromialgia tarda mucho en detectarse, en algunos casos hasta 7 años, el diagnóstico es clínico y se basa en el interrogatorio del paciente, la exploración física y la realización de pruebas complementarias y específicas (Analíticas, RMN cervical, TAC craneal, RX EEG) para descartar cualquier tipo de enfermedad como puede ser factor reumatoide, anticuerpos antinucleares etc.

El paciente tiene que acudir a su Médico de Atención primaria, a un Reumatólogo o bien a un Neurólogo. Para el diagnóstico, requiere el cumplimentar dos pasos: el primer, supone la presencia de dolor crónico generalizado más de tres meses de evolución y con dolor a la presión, y el segundo de ellos, requiere la existencia de mas de 11 puntos dolorosos ( tender sobre los 18 points.) 

Tal y como indican desde la Sociedad Española de Reumatología (SER), el resultado del examen físico general suele resultar normal y en la actualidad no hay ninguna prueba de imagen o laboratorio que confirme el diagnóstico, aunque los análisis pueden ayudar a descartar otras enfermedades como el lupus, el hipotiroidismo o la artritis reumatoide.

El diagnóstico diferenciador suele confirmarse cuando en la exploración los especialistas detectan un conjunto de 18 puntos, denominados puntos dolorosos a la presión, que se localizan en diversas áreas musculares del cuerpo, fundamentalmente alrededor del cuello, codo, rodillas y pelvis.

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